Dormir con las lentillas puestas.

Dormir con las lentillas puestas es una práctica que puede resultar perjudicial para la salud ocular. Aunque algunas personas pueden pensar que no hay problema en hacerlo ocasionalmente, ya sea por descuido o por conveniencia, es importante comprender los riesgos asociados con esta acción.

¿Por qué dormir con las lentillas puestas puede ser dañino? ¿Qué consecuencias puede tener para la salud de tus ojos?

Antes de entrar en detalles sobre los peligros de dormir con lentillas, es importante comprender qué son exactamente las lentillas.

Las lentillas, también conocidas como lentes de contacto, son pequeños discos delgados rígidos o gelatinosos que se colocan directamente sobre la superficie del ojo (córnea) para corregir problemas de visión como la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo o la presbicia. Existen variedad de materiales y diseños para adaptarse a las necesidades individuales de los usuarios.

Riesgos de dormir con las lentillas puestas.

Dormir con las lentillas puede aumentar significativamente el riesgo de diversos problemas oculares, como por ejemplo:

– Infecciones oculares.

Las lentillas, especialmente las blandas que contienen un alto contenido en agua, crean un ambiente propicio para la proliferación de bacterias y otros microorganismos. Cuando se duerme con ellas, se reduce el flujo de oxígeno a la superficie del ojo, lo que puede favorecer aún más el crecimiento bacteriano, de hongos o aumentar el riesgo de infecciones como la queratitis, una inflamación de la córnea.

– Síndrome de ojo seco.

Las lentillas interfieren con el proceso natural de oxigenación y lubricación del ojo, lo que puede provocar sequedad, irritación y molestias. Cuando se duerme con ellas, se agrava este problema, ya que se reduce la cantidad de lágrimas producidas durante el sueño y puede llevar a una mayor sequedad ocular al despertar.

– Ulcera corneal.

Las úlceras corneales son lesiones dolorosas en la capa externa transparente del ojo, en muchos casos originadas por el roce de la lente de contacto con la córnea. Éstas pueden ser graves si no se tratan adecuadamente.

Infiltrados corneales.

Los infiltrados corneales son acumulaciones de células inflamatorias en la córnea como resultado de la irritación crónica por la prolongación del tiempo de contacto de las lentillas con la superficie del ojo.

– Complicaciones a largo plazo.

Además de los riesgos inmediatos para la salud ocular, dormir con lentes de contacto también puede aumentar el riesgo de desarrollar complicaciones a largo plazo. Ejemplos claros serían la neovascularización corneal, deformación corneal, intolerancia a las lentillas y/o pérdida de visión. Estas complicaciones pueden requerir tratamientos prolongados y en algunos casos, pueden ocasionar daños permanentes en los ojos.

Consejos para un uso seguro de las lentes de contacto.

Para evitar los riesgos asociados por dormir con lentillas y garantizar una salud ocular óptima, es importante seguir algunas pautas en su uso.

1-Sigue las instrucciones de tu optometrista-contactólogo.

Es fundamental seguir las instrucciones de los profesionales, incluidos los tiempos recomendados de uso y reemplazo.

2-No duermas con las lentes de contacto.

La recomendación más importante para el uso seguro de las lentillas es no dormir con ellas, a menos que el contactólogo así lo estime oportuno.

3-Retira las lentillas antes de dormir.

Antes de ir a dormir, asegúrate de quitarte las lentillas y almacenarlas adecuadamente en la solución desinfectante recomendada por tu contactólogo de confianza.

4-Mantén las lentillas limpias.

Limpia y desinfecta tus lentillas según las instrucciones del contactólogo para evitar la acumulación de depósitos y reducir el riesgo de infecciones oculares.

5-Programa exámenes regulares.

Realiza exámenes oculares regulares con tu contactólogo para evaluar la salud de tus ojos y asegurarte que tus lentillas siguen siendo las más adecuadas para ti.

Desde Òptica Mediterrànea te informamos que:

Dormir con las lentillas puestas puede ser una práctica peligrosa que aumenta significativamente el riesgo de diversos problemas oculares, incluidas infecciones, úlceras corneales, infiltrados corneales o síndrome de ojo seco. Te aconsejamos que para garantizar una salud ocular óptima y evitar complicaciones graves, sigas las pautas recomendadas por tu optometrista–contactólogo (el profesional de la salud ocular especialista en lentes de contacto).

No dudes en consultarnos si tienes preguntas o inquietudes sobre el uso adecuado de las lentillas y la salud de tus ojos pues estaremos encantados de ayudarte.